jueves, julio 24, 2008

24-07-08. La amistad

La palabra de hoy es amistad. Un poco tarde porque el domingo pasado fue el día del amigo, pero lo que pasa es que el calendario es inflexible.

Como esta columna se trata de palabras y de su significado, me puse a buscar, a ver si la etimología me contaba algo, pero no. O al menos no demasiado. Parece que amigo viene de amor, lo cual resulta bastante razonable, pero lo cierto es que ni amigo, ni amistad, ni amor tienen etimologías muy convincentes.

Creo que esto se debe a que son sentimientos, y es difícil definir un sentimiento. No son actitudes, o comportamientos, o cosas que se puedan asimilar a otras o describir concretamente, con lo cual, las palabras que se usaron para nombrar a esos sentimientos se han usado por milenios, pero sus definiciones siguen siendo más bien abstractas o etéreas.

Por eso, vamos directamente a la literatura. Ya que los diccionarios no nos dicen mucho, veamos que nos han dicho los artistas, los escritores, los poetas, en fin, los literatos.

Primero algunas frases sueltas como para entrar en calor. Por ejemplo se dice que un amigo es:

“… como la sangre, porque acude a las heridas sin ser llamado”.

Bueno ¿no?, eso esperamos de un amigo que esté presente no sólo en los momentos felices, sino también en los complicados. Otra por ejemplo dice que un amigo

“… es aquel que te tiende la mano aunque no la merezcas”

O aquel que:

“… conoce todos tus defectos, y a pesar de ello igualmente te quiere”.

Ambas muy buenas. El amigo te conoce y te acepta como sos, te perdona, te apoya, está “a pesar de”. Pero también algo más:

“Un amigo verdadero es alguien que cree en ti, aunque tu hayas dejado de creer en ti mismo".

No me cabe duda de que por más que etimológicamente no venga de la misma raíz que amor, la amistad tiene que tener de componente básico a ese sentimiento que es tan viejo como el hombre.

Alguien que está con nosotros no sólo en los buenos momentos sino en los malos, alguien que a pesar de nuestros defectos o nuestras ofensas igualmente se queda, nos apoya y perdona, y alguien que nos potencia, que nos da esperanza en nosotros mismos cuando nos dejamos vencer, tiene que amar. Seguramente no puede estar allí sólo por conveniencia o por placer, que son hoy por hoy las dos motivaciones más en boga, y que a cualquiera que quiera vendernos algo le vienen como anillo al dedo.

Pasando ahora a los poetas, tal vez una de las canciones más conocidas sobre el tema de la amistad la cante don Alberto Cortez (1), cuando nos recita (2):

“Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.

Cuando un amigo se va
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río”.

Tremenda descripción de vacío. Un espacio que no se puede llenar con nada, o un fuego que no se puede apagar ni siquiera con toda el agua de un río. Aunque sabemos que toda la letra se desarrolla en la misma temática, la de la pérdida, estoy convencido de que esta canción no es tanto un lamento por la pérdida, como sí una advertencia para evitar tener que lamentarse. Al menos yo siempre trato de escucharla así.

Por eso, tal vez me gusta más esta otra canción (3) de Cortez, que agradece a sus amigos el estar. Dice así:

“A mis amigos les adeudo la ternura
y las palabras de aliento y el abrazo,

[…]

A mis amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme mis espinas más agudas,
los arrebatos del humor, la negligencia
las vanidades, los temores y las dudas”.

Creo que un agradecimiento, un reconocimiento sincero, es mil veces mejor regalo que los millones de pavadas que nos ofrecen comprar para estas fechas, pero como los agradecimientos no tienen valor monetario, aunque si cuesten mucho y valgan una enormidad, los shoppings no los tienen disponibles.

Para cerrar esta columna les dejo el estribillo de la canción de Cortez de la cual les acabo de leer un par de versos. Dice así:

“Un barco frágil de papel
parece a veces la amistad,
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad.
Porque ese barco de papel
tiene aferrado a su timón,
por capitán y timonel...
¡un corazón!”

A cuidar entonces la amistad, no sólo el 20 de julio sino todo el tiempo, porque a pesar de tener en el amor, representado por un corazón, un capitán y timonel capaz de resistir la más violenta tempestad, es mejor agradecer, que lamentar un vacío que no se pueda llenar con nada.



J. R. Lucks



Referencias:

(1) Alberto Cortez: es un compositor y cantante argentino. Es un autor contemporáneo de gran intensidad y calidad poética.

(2) Cuando un amigo se va. Alberto Cortez

(3) A mis amigos. Alberto Cortez


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